Four Things we can Learn from Japanese Culture to Improve our Nutrition

Cosas a Aprender de la Cultura Japonesa para Mejorar nuestra Nutrición

/ Me, myself & I

¿Sabías que Japón tiene una de las tasas más altas de longevidad y más bajas en obesidad del mundo? Si bien esto puede atribuirse a factores como la genética, el medio ambiente y el estilo de vida en general, la dieta juega un papel clave.

La región de Okinawa especialmente, en el sur de Japón, tiene el mayor número de centenarios y la población de ancianos más saludable del planeta. Varios estudios han demostrado que tienen tasas significativamente más bajas de enfermedades relacionadas con la edad como diabetes, cáncer, artritis y demencia.

Ok, entonces, ¿qué tiene de especial esta dieta y por qué es tan saludable?


La dieta japonesa tradicional consiste básicamente en arroz, pescado, verduras y alimentos fermentados, aunque varía de una región a otra. La buena noticia es que no es necesario imitarla a la perfección para obtener beneficios. Solo basta con implementar algunos principios esenciales para mejorar tu cuerpo, tu mente y tu salud en general.

Consume alimentos reales


Alimentos mínimamente procesados son la clave. Opta por alimentos completos que estén lo más cerca posible a su estado natural, con pocos o cero aditivos. Este es uno de los secretos de las dietas de los habitantes de Okinawa y de los japoneses en general.

Elige ensaladas frescas y verduras asadas, un corte fresco de carne o pescado en lugar de salsas enlatadas o productos animales procesados. Además, comer de esta manera es mejor para el medio ambiente.

Enfócate en un alto contenido de nutrientes

Esto va de la mano con lo anterior. Si estás comiendo mayor cantidad de alimentos reales, tu dieta será más rica en nutrientes automáticamente. Además será baja en azúcares y grasas procesadas; todo ello clave para una buena salud.

Muchos de los beneficios de la dieta japonesa derivan precisamente de esa elección de alimentos naturales y no procesados que están repletos de antioxidantes. Según estudios, una dieta rica en granos y verduras, con cantidades moderadas de productos animales (sin procesar) y soja (y pocos productos lácteos) puede reducir el riesgo de muerte prematura por enfermedad cardíaca o accidente cerebrovascular.

Si bien es cierto que los japoneses consumen bastantes alimentos simples y ricos en almidón como el arroz y los fideos, también su dieta incluye mucho pescado, el cual es rico en ácidos grasos omega-3 y vitaminas como D y B2. El tofu también es una fuente esencial de proteínas, mientras que los alimentos fermentados como el miso y el natto son excelentes para la salud intestinal.

En la variedad está el gusto


¿Te suena la frase "comer el arcoíris"? Se usa porque las verduras coloridas están llenas de fitonutrientes, como antioxidantes y flavonoides. Por ello variar los tipos de frutas y verduras es clave para obtener la mayor cantidad posible de micronutrientes.

Eso es algo que vemos claramente en la dieta de los japoneses. Ellos consumen una gran variedad de frutas y verduras tanto terrestres como marinas. Por ejemplo, hongos shiitake, beni imo (camote morado) y goya (melón amargo), algas, rábano, edamame, bambú, repollo, zanahorias, okra chino (parece un calabacín), calabaza y papaya verde entre muchos otros.

Por ejemplo, las algas están repletas de minerales que, según estudios, se cree que ayudan a reducir la presión arterial. Las verduras crucíferas como el brócoli, el germinado de brócoli, las coles de Bruselas, el pak choi y la col rizada contienen sulforafano, que se ha asociado con una función neurológica mejorada, un menor riesgo de cáncer y una mejor salud cardiovascular, entre otros beneficios.

Paz mental y cuerpo activo

Los okinawenses hacen especial hincapié en la actividad física diaria y las prácticas de alimentación consciente.

La frase “hara hachi bu” sirve para recordar que se debe parar de comer cuando estés 80 por ciento satisfecho. Esta práctica cultural te ayuda a estar en sintonía con tu cuerpo y lo que realmente necesitas.

Al final, se trata de ser auténticos de la forma más completa posible: con tu comida, contigo misma y disfrutar de cada alimento que le hace bien a tu cuerpo, mente y alma.


Créditos de imagen:
Poke bowl por https://simple-veganista.com/
Matcha por https://pinchofyum.com/
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