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Acerca de las Piedras Semipreciosas y su significado

En tonalidades infinitas, una gran variedad de piedras semipreciosas protagonizan muchos de los diseños de la colección PDPAOLA. Más allá de ser minerales, las piedras semipreciosas decoran desde las escenas del Imperio Romano o el Antiguo Egipto hasta nuestros días. Estos poderosos elementos naturales se han usado históricamente tanto para joyería como para piezas decorativas o terapias curativas. Esta herencia ha llegado hasta nuestros días, reconociendo no solo la belleza de estas piedras sino también las propiedades energéticas y espirituales que recogen en su interior.

Aportando infinitos matices de color, forma y texturas, las piedras semipreciosas tienen una presencia poderosa en nuestras joyas. Pendientes, anillos, collares y pulseras adquieren un carácter único por la naturalidad que precede a estas piezas, pues no hay dos piezas iguales. Además de su belleza, poseen significados que van mucho más allá. Hoy, hacemos un repaso por el poder y propiedades de las piedras semipreciosas que construyen la esencia principal de los diseños PDPAOLA.



Lapislázuli
Se caracteriza por su color azul profundo. Representando sabiduría y verdad, el Lapislázuli es un símbolo de realeza y honor. Gracias a sus poderosas energías, activa uno de los chakras más importantes: el tercer ojo. Se dice que es capaz de aliviar dolor y que puede beneficiar los sistemas respiratorio y nervioso. Puede ser particularmente útil para identificar patrones habituales de pensamiento y emociones que sabotean el proceso de curación.

Labradorita
La Labradorita es originariamente de color oscuro pero contiene muchos destellos internos que hacen que el color varie mucho con la luz. La mitología habla de la labradorita como una energía que ayuda a obtener una conciencia superior, a mantenerse positivo, productivo y saludable. La Labradorita dirige uno de los chakras más importantes, el que está conectado con la expansión espiritual. Es una piedra grisácea, pero a veces su iridiscencia interior se puede ver en la oscuridad casi como una metáfora sobre la vida: siempre se puede encontrar la luz aunque sea en los momentos más oscuros. Se podría describir como una piedra dada a la transformación, un compañero útil a través del cambio, impartiendo fuerza y ​​perseverancia. Equilibra y protege el aura, eleva la conciencia y fundamenta las energías espirituales. Poderosa para revelar la verdad detrás de las ilusiones, la labradorita destierra los miedos y las inseguridades y fortalece la fe en uno mismo y la confianza en el universo.

Aguamarina
Desde verde azulado hasta un azul profundo, esta piedra semipreciosa está fuertemente relacionada con el mar. Como parte de la familia de las esmeraldas y gobernada por la luna, esta piedra está relacionada con la energía femenina, protegiendo y purificando las energías personales. La aguamarina evoca la pureza de las aguas cristalinas y la euforia y relajación del mar. Es calmante, y reconfortante, inspirando verdad y confianza. El nombre Aguamarina proviene del latín “aqua marinus”, que significa "agua del mar".

Nácar
El nácar es una capa iridiscente de material que forma el revestimiento de muchos moluscos. La concha de nácar natural se encuentra en las aguas saladas y dulces de todo el mundo. Se cree comúnmente que la concha de nácar atrae la prosperidad y se usa a menudo en el trabajo místico y la tradición para aumentar la intuición, la sensibilidad psíquica y la imaginación. Se cree que la cáscara de nácar ofrece una protección maternal y relajante contra la energía negativa y el amor.

Ojo de tigre
Lleno de energía, el ojo de tigre es un recordatorio de nuestra fuerza interior. Se dice que esta piedra de tonos marrones y vetas marcadas potencia la confianza en uno mismo y despierta la motivación. También dice la historia que el ojo de tigre retiene el calor y el brillo del sol, acogiendo esa energía natural para contrarrestar los días más nublados o oscuros.

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