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Las 4 Cs de los Diamantes: corte, pureza, quilates y color

“D for diamonds are forever” afirma Molly Nilsson en su canción entonces, ¿Por qué estamos hablando de Cs?

Los diamantes son una de las gemas más preciadas (y famosas) del mundo, pero obtenerlos no es tarea fácil. Muchos son extraídos en países pobres y hay una cadena de suministro muy desigual, lo cual plantea cuestiones éticas y medioambientales.

Pero aquí te traigo buenas noticias: puedes disfrutar del magnetismo de los diamantes con su hermano gemelo: los diamantes de laboratorio. Los diamantes de laboratorio tienen las mismas propiedades químicas que los diamantes naturales, además de su imponente belleza, hasta tal punto que los estándares para medir su calidad son los mismos.

Las 4 Cs son la guía a seguir para determinar la rareza y valor tanto de los diamantes naturales como los de laboratorio. Establecida por el Gemological Institute of America (GIA), estas cuatro cualidades nos proporcionan las herramientas necesarias para evaluar los diamantes. Una nueva C fue añadida a la lista recientemente: conflict-free (libre de conflicto). Esta última C informa sobre el origen del diamante, confirmando que no ha sido extraído en una zona de conflicto. En nuestro caso, esta C no es relevante, ya que nuestros diamantes son creados en laboratorios, garantizando un origen más sostenible y respetuoso de los derechos humanos.



Las 4 Cs

¿Quieres convertirte en una pro de los diamantes? Vamos a ver qué significan cada una de las Cs y entender cómo ayudan a determinar el valor de un diamante.

Cut (Corte)

Tal vez la C más importante, el corte tiene un impacto directo en la belleza del diamante. Cuantas más facetas tenga el corte del diamante, más intenso será el brillo. Esto sucede gracias al reflejo interno de la luz, permitiendo que cada faceta genere un efecto espejo entre unas y otras. La talla redonda brillante es la más popular, pero los diamantes también pueden tener una talla baguette, talla princesa, talla oval, talla marquesa o talla pera, una de las menos frecuentes.

Clarity (Pureza)

Dado que los diamantes naturales se crean con presión y calor en capas profundas de la Tierra, su proceso de formación implica que todos ellos contienen inclusiones (como carbón no cristalizado) o manchas. La claridad de un diamante mide la pureza del mismo, siendo los más claros los más deseados, ya que su brillo será más espectacular. Debido a su compleja estructura, los diamantes de laboratorio también tienen inclusiones o manchas, elevando su valor y rareza.

Carat (Quilate)

El quilate es la medida de peso de un diamante. Un quilate equivale a 200 miligramos y cada quilate se puede subdividir en 100 puntos, siendo esta medición sumamente precisa. Por lo general, cuanto más grande sea el diamante, más raro será, por lo que el precio por quilate aumentará según el tamaño del mismo. Pero el quilate en sí mismo no afecta al valor de un diamante: dos diamantes con un mismo peso pueden tener valores diferentes, ya que las otras Cs son las que determinarán el precio final.

Color (Color)

Los diamantes pueden tener una variedad de colores muy diferentes. Desde los totalmente incoloros a los blancos cálidos con toques de amarillo, otros tonos son más extraños en los diamantes, conocidos popularmente como los colores fantasía (rosa fantasía). Clasificar el color de un diamante es un proceso muy complejo, ya que la diferencia entre tonos es tan sutil que se necesita una iluminación específica, colocar el diamante boca abajo y compararlo con una muestra maestra. En total, existen 23 tonos: desde el blanco hielo o color D (incoloro) hasta el color Z, un tono más cálido (color claro). Los diamantes incoloros o blancos transparentes son los más deseados, ya que este color (o falta de él) permite que la luz se refleje más, aportando un mayor brillo al diamante.

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